China y los riesgos de una población decreciente

Autores/as

  • Lic. Andrés Bancalari

Resumen

Durante las últimas tres décadas, el sustento del crecimiento de la economía de China ha estado basado principalmente en los bajos costos laborales, debido a la abundante mano de obra que el país más poblado del planeta dispone.

En las últimas semanas se han hecho público dos datos que resultan relevantes para el análisis de las perspectivas de la disponibilidad de dicha mano de obra durante el presente siglo.

Por un lado, el gobierno chino divulgó los datos del último censo, el cual releva que la población del gigante asiático alcanza los 1.370 millones de habitantes, lo cual implica un crecimiento del 5,8 % en relación a los datos obtenidos en el censo del año 2000.

Del otro lado, Naciones Unidas ha hecho pública la proyección de la población del mundo en el año 2100, desglosando en cada uno de los países el nivel esperado de habitantes para dicha fecha, en base a las actuales tasas de natalidad y las corrientes migratorias.1

En el caso de China, Naciones Unidas proyecta que la población de dicho país será solamente de 941 millones, es decir 400 millones menos que la población actual y muy por debajo de los 1.551 millones proyectados para la India.

Sin duda que el dato es una señal de alarma para la dirigencia del Partido Comunista, ya que ésta baja significativa en la población implica por un lado, que se está produciendo un lento pero constante envejecimiento de la población, con todos los costos y riesgos que dicho proceso implica en el crecimiento del país, ya que China corre el riesgo de transformarse en un país de gente mayor mucho antes de transformarse en un país rico, lo cual es un costo que en el largo plazo resulta inviable para su desarrollo.

Es que la política de one child que el gobierno de China viene impulsando desde el año 1979, ha significado según distintos analistas, que la población de dicho país no se incrementará en éstos treinta y dos años en un número estimado de entre 300 y 400 millones.

El gobierno chino entiende y sabe que en el largo plazo dicha política es inviable y atenta contra sus propios intereses, por lo que muy lentamente ha comenzado a enviar algunas señales que indican que es posible pensar en una flexibilización de la misma, apuntando a lo que se denomina la two child policy.

Pero es que el problema que ahora se enfrentan los dirigentes es que las nuevas clases medias e incluso las clases bajas se sienten cómodas con la política de un solo hijo, ya que han comprobado que si una familia destina todos los recursos en la mejora de la calidad de vida del recién nacido, las posibilidades que dichas perspectivas se concreten son altas.

Resulta muy interesante comprobar en los hechos como la mayoría de los actuales estudiantes universitarios de China tienen por detrás una estructura familiar de hasta seis personas (padre, madre y sus respectivos abuelos) que dedican buena parte de sus recursos materiales para permitir que la nueva generación alcance aquellos objetivos económicos y de desarrollo profesional que a ellos les resultó imposible.

Por estos motivos es que recientes encuestas realizadas entre los jóvenes chinos muestran que más del 80 por ciento de los mismos está de acuerdo con la política del hijo único, sin duda tomando como referencia el hecho de que gracias a dicha política han alcanzado un nivel económico muy superior al de sus generaciones previas.

El problema está planteado y no es de fácil resolución. China corre el riesgo de que la política del hijo único que se consideró clave en el desarrollo económico y estabilización del país durante las últimas dos décadas del siglo veinte, resulte en el presente siglo en una limitante importante para sostener dicho crecimiento.

El tema no está cerrado y es probable que en los próximos años veamos por parte del gobierno cambios significativos e incentivos económicos para evitar que la proyección de las Naciones Unidas se cumpla.

1. Communique of the National Bureau of Statistics of People's Republic of China on Major Figures of the 2010 Population Census[1] (No. 1),  2011-04-28; and Communique of the National Bureau of Statistics of People's Republic of China on Major Figures of the 2010 Population Census[1] (No. 2), 2011-04-29.

 


Coordinador Académico Adjunto de la
Licenciatura en Estudios Internacionales
FACS - Universidad ORT - Uruguay

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Publicado

2011-06-09

Número

Sección

Comercio y economía internacional